La fe de Khloé Kardashian, muchas veces mencionada solo de pasada en medios y redes, empieza a mostrarse ahora como la base silenciosa que sostiene sus días más difíciles y también los más felices.

Khloé Kardashian: "Soy hija de Dios y creo que Jesús es el Hijo de Dios"

En una reciente conversación pública, la empresaria y estrella de tv abrió su corazón sobre cómo ora, cómo cría a sus hijos y por qué habla abiertamente de Jesús en medio de la cultura de las celebridades.​​

Khloé, una de las figuras más visibles del clan Kardashian, afirmó sin rodeos: “Soy una hija de Dios y creo en Dios y que Jesús es el Hijo de Dios. Ese es mi sistema de creencias, y es algo que me sostiene todos los días, buenos o malos”, dijo dejando claro que para ella la fe no es un accesorio de imagen, sino un punto de apoyo interior.​​

La empresaria explicó que su relación con Dios ha crecido especialmente en los últimos años, cuando decidió ser más intencional con la oración y la lectura de la Biblia. “Me encanta empezar mi día con la Escritura”, comentó, contando que abre aplicaciones bíblicas cada mañana para “poner el tono” del día y anclar su corazón en gratitud antes de enfrentarse a la agenda y a las redes.​​

Khloé describió la oración como algo sencillo y cercano, más conversación que ceremonia. “La oración puede ser simplemente como estoy hablando ahora. Solo dices: ‘Querido Padre Celestial’ y lo demás puede ser suelto y conversacional”, explicó, subrayando que no busca palabras perfectas, sino un diálogo real con Dios en medio de su rutina y sus luchas.​​

Gran parte de su reflexión gira en torno a cómo la fe la ha rescatado en las etapas más oscuras de su vida. “La fe es la razón por la que he salido de todos los hoyos oscuros en los que he estado en la vida. Literalmente ha salvado mi vida”, aseguró, aludiendo a temporadas de dolor, pérdida y exposición mediática que la llevaron a aferrarse con más fuerza a la esperanza en Jesús.​​

Como madre, Kardashian dice sentir la responsabilidad de transmitir esa fe a sus hijos para que también tengan a dónde acudir cuando estén asustados o confundidos. Contó que enseñó a su hija a orar cuando tiene miedo por la noche y que una vez la escuchó, a través de la cámara del cuarto, hacer una oración espontánea después de una pesadilla, algo que la llenó de alegría.​​

Khloé también compartió que no solo ora cuando necesita ayuda, sino que ha aprendido a agradecer a Dios incluso por las pruebas. “Lo que he aprendido es a dar gracias a Dios incluso por los peores momentos que he tenido, porque me han hecho quien soy”, dijo, convencida de que las experiencias dolorosas forman el carácter y la perspectiva con la que hoy mira la vida.​

Su testimonio se desarrolla, además, en un contexto de gran influencia cultural, donde sus palabras sobre Jesús y la oración llegan a millones de seguidores. Diversas voces cristianas han señalado que cuando una figura con ese alcance habla de fe, se abre una ventana para que muchos se cuestionen sobre Dios, la esperanza y el sentido más allá de la fama y el éxito.​

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Al mismo tiempo, algunos análisis han señalado que Khloé mezcla lenguaje bíblico con expresiones populares sobre “el universo” y la espiritualidad, lo que deja en evidencia la importancia del discipulado y de una fe cada vez más arraigada en la Escritura. Sin cuestionar la sinceridad de su búsqueda, estos comentarios recuerdan que el siguiente paso para cualquier creyente público o anónimo es ser enseñado, corregido y fortalecido en la verdad del Evangelio.​

La apertura de Khloé Kardashian sobre su fe y su confesión es un motivo para orar por ella y por su familia. Su historia, marcada por vulnerabilidad, oración y deseo de acercarse a Dios, muestra que incluso en la cima de la cultura pop hay corazones que buscan consuelo, propósito y salvación en Cristo.https://youtu.be/ntsFT8c-WaY?list=PLLaJJDcQq2Umsv4wniz7h4NqJQwiCwXPH